sábado, 26 de mayo de 2007

Vida extraterrestre



¿De qué planeta cayó Rousseau a este otro, que encontró extraño? De un planeta de una sola cara, quizá; de un planeta sin vuelta de tuerca, sin reverso. Idealmente, el planeta roussoniano es una superficie llana y horizontal, que no puede girar ni cambiar de fachada. Una llanura sin fronteras que el paseante puede recorrer para ir deteniéndose con tranquilidad en los detalles, sin tener que temer que éstos roten sobre sí mismos y le hagan una mueca monstruosa. Un planeta como un plano, como un mapa unidimensional inserto en un cuaderno cuyas hojas no se pueden dar vuelta. El paseante camina hacia delante sobre esta tierra plana: no tiene necesidad de volver la vista porque lo que encontró atrás lo volverá a encontrar más adelante. Es un planeta de geología de vidrio; finas capas de mica siembran la superficie.