sábado, 12 de mayo de 2007

Naturaleza e historia

Naturaleza dentro o fuera de la historia. Un problema con paradoja incluida. Por un lado, la naturaleza se presenta como aquel origen al que no se puede retornar; por el otro, la naturaleza sigue teniendo efectos sobre la sociedad. Entonces, ¿hay ruptura total entre estado de naturaleza y estado social? Diría lo siguiente: la ruptura es insoslayable cuando la mirada es retrospectiva; pero la grieta se puede rellenar cuando la mirada es hacia adelante. Si desde la sociedad miramos hacia atrás hacia el origen natural, la frontera que divide la comunidad humana histórica de la naturaleza se hace imposible de cruzar: no podemos volver a vivir con los osos. Sin embargo, si tomamos al estado de naturaleza como punto de partida, vale decir que las conexiones entre naturaleza y sociedad, las continuidades, se hacen evidentes. El simple retorno está negado, pero el influjo de la fuerza de la naturaleza se hace sentir en la triste historia de los hombres. La naturaleza no cabe dentro de la historia del pasado, pero es la cifra de la historia del futuro.
Diría entonces que la teoría roussiniana es (¿sólo?) curativa. La historia humana puede rectificarse, redirigirse, teniendo como punto de referencia el origen perdido. Pero la historia humana nunca podría haber sido, desde el principio, como Rousseau la quiere para el futuro. ¿Cómo se hubiera podido salir roussonianamente del estado de naturaleza?

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